De harapos de luna,
vestía su alma,
de ropas usadas,
cubría su cuerpo,
de hambre de vida,
sus manos ajadas,
alzadas al cielo,
¡clamaban sustento!
Sus pies mal calzados,
pisaban el suelo,
guijarros y piedras…
herirlos pudieron,
el frío y la lluvía
cubrieron con velo
de negra amargura,
su amor sin resuello.
Que, aquellos que mandan…
robaron un día
manchando con!sangre!
amores y versos
!Quemaron su casa!
!mataron sus hijos!
en ruinas de muerte…
dejaron su pueblo.
La guerra maldita,
que todo lo arrasa,
buscando la gloria,
destruyó los sueños,
y, arrastra a las almas,
que los habitaron…
a un mundo sin lunas,
sin paz…ni consuelo