Hace muchos años iniciamos un proyecto de Fansin, que no prolifero por la falta de tiempo de sus integrantes, pero aun guardo el numero “O” de RAPAZ que tenia contenidos geniales. Dentro de Rapaz hay un cuento que quiero compartir con ustedes. Es un cuento vampirico no acto para lectores sensibles y menores de edad.
EL CIRCULO VISIOSO
Recorro su cuerpo con mi lengua, lento, muy lento. Noto su piel fria y las venas palpitando mientras su cuerpo se estremece levemente según me acerco a la vagina por el interior de su pierna. Puedo olerla. Huele a placer. Me mira con los ojos entornados. Sonrie y su lengua se asoma timida y lasciva entre los labios carnosos. Me enseña sus dientes blancos. Estoy undiendome entre sus labios jugosos. Apenas puedo respirar y me gotea su flujo por la barbilla, por el cuello, por el pecho. Veo sus colmillos blancos, puntiagudos, clavarse suavemente en sus labios, que se abren dulces al compas de mi recorrido por su clitoris. Empuja su cuerpo contra mi boca y me pide mas. No habla. Es su mirada. Estoy tan exitado que mi pene se me clava en el abdomen. Y ella lo sabe.
Se incorpora lo suficiente para poder tocarme con sus dedos. Sus uñas largas me acarician. Se masturba y sus dedos se mezclan en mi boca con el jugo, la saliva, la lengua, el clitoris, los labios calientes… su otra mano me araña el cuello hasta desangrarme ligeramente la piel. Me vuelve loco. Me acerco a ella. Necesito notar su lengua experta en su glande.
No me hace esperar. Me mira con ojos visiosos mientras me enseña su lengua entre los colmillos que sobresalen ya por completo de la boca entreabierta. Sonrie. Me obliga a estirarme boca arriba de un golpe, con fuerza y se situa sobre mi. Veo su culo duro , brillante, abierto sobre mi pecho desnudo. Frotando su coño chorreante. Veo su espalda curvada y sus vertebras articularse mientras noto como su lengua se acerca a ni polla, se crece mas y se llena de sangre. La sangre qye a ella tanto gusta. Su mano coge mi miembro y lo aprieta mientras me absorbe con ansia. Se introduce casi toda mi polla, dura, enorme, amoratada. Se marcan las venas mientras su mano se cierra con fuerza, y noto sus uñas clavarse en la piel. Me duele. Y me gusta.
Tengo la polla aprisionada entre sus colmillos y me destroza la piel en cada movimiento. Su lengua la envuelve y se detiene en la punta, donde mas me gusta, para introdusirce en todos los recodos. Sus labios se cierran como una ventosa al rededor. Su otra manome aprieta las nalgas y clava sus uñas, que penetran en mi carne y se manchan de sangre. El dolor no es nada comparado con el placer. Gime y acerca su coño inflado a mi cara y bebo su esencia. Nos movemos al compas de los latidos del corazón, que resuenan en su interior. Me traga todo y su mano me aprieta tanto que no deja circular más la sangre por mi pene inflado. Me mata de placer. Cuando sabe que estoy a punto se detiene. No tiene prisa. Y vuelve a empezar. Y cierro los ojos mientras me derrito. Me clavo en lo mas profundo de su garganta. Me golpea la boca con su vagina y se clavan mis dientes en su clitoris, pellizcandolo con tanta fuerza que se abren pequeñas fisuras t emoieza a brotrar la sangre.
Y duele. Y me gusta.
Me voy a correr. Me retuerzo al compas de su succión y nuestros cuerpos chocan con fuerza una y otra vez. Más, más, no pares, no pares ahora. Una oleada de placer recorre todo mi cuerpo y me extremezc. Mis músculos se tensan y la agarro fuerte. Noto mi semen subiendo por mi miembro en el mismo momento en que ella clava sus colmillos en mi glande. Me corro. Me corro y ella ne bebe. Se mezclan el semen y la sangre en su boca y ya no puedo mas. Se agita rabiosa y me undo en sus entrañas para notar como se corre en mi boca. Tambien noto su sangre salada. Sus flujos manchan toda mi cara y gotean hasta la sabana. Le muerdo el clitoris con fuerza y grita de placer. Sus colmillos atraviesan mi polla y su boca sedienta succiona con precision el torente de sangre y semen qye arrastra mi placer a su interior para devolvérmelo por su coño generoso. Y se cierra el circulo. El circulo visioso.
La conoci una noche. La conoci una noche y ahora no puedo ver la luz del día.